Curioso gusto culinario es el que confiesa Julieta Venegas. La cantante mexicana cuenta que a todas las comidas, “pero a todas”, les pone limón y sal. Entonces, ¿por qué esos dos productos dan título a su cuarta producción discográfica? ¿Será acaso que aspira a que sus canciones estén en boca de todos? “No se me habría ocurrido, pero podría ser eso, simplemente lo llamé “Limón y sal”, porque es así como le doy sabor a todo. Mi desafío es darle sabor a mi música y a quienes la escuchan”.
Al momento de esta entrevista, está en Ciudad de México y a una semana de iniciar las primeras actuaciones en vivo con los temas de su cuarto disco. Es una producción en la que está trabajando desde 2004. Es el mismo año en el que su nombre alcanzó el estatus de estrella del pop rock en Chile y en el que lideró los rankings nacionales con pegajosas melodías como las de “Lento”, “Andar conmigo”, o “Donde quiero estar”. Temas que sacaron a la menuda Julieta del nicho de músico alternativo en el que se movía desde que era una veinteañera y con el se aproximó a Chile.
Muchos premios, muchos reconocimientos y muchos fans han pasado frente a sus ojos desde la edición de “Si”. Sin embargo, tanto éxito no la hace querer volver sobre sus pasos. “No me voy a repetir”, advierte.
“Para mí cada disco tiene su momento y su lugar. Me da nervios este álbum porque es una cosa diferente. A la hora de hacerlo tuve que desligarme de todo lo que me había pasado. No podía detenerme a pensar en lo que la gente espera de mí, tenía que seguir en un proceso creativo muy personal que me lleve a diferentes direcciones”.
Y así como el título del disco remite a la intensidad y al sabor que quiere imprimir a su trabajo, los títulos de las diez canciones que lo forman dan luces de que nuevamente Julieta canta a uno o a varios Romeo.
“No seré”, “De qué me sirve”, “No hace falta” o el primer single (con ya exitosa rotación radial) “Me voy”, son en sus palabras “canciones autobiográficas”.
“Los títulos son como nombres de pequeñas películas. Así también sus contenidos están relatados como historias con principio y final. Toda mi música expresa mi manera de pensar, aunque no llegue al punto de hacer un reality de mi vida en cada canción, pero claramente dan cuenta de lo que me está pasando”.
¿Y qué le ha pasado a Julieta durante el desarrollo de este trabajo? “Crecí y aprendí a divertirme más con lo que hago. Por ejemplo, “Me voy” habla de tomarse con humor la decisión de dejar a alguien. Este disco habla mucho del amor, porque en este período de mi vida me jala (nace) hacerlo. En este momento me siento mucho más balanceada como mujer, puedo tomar una postura frente a la vida, reflexionar sobre lo que me pasa. Además quería divertirme y lo conseguí. Ni te imaginas cómo me reí mientras escribía estas canciones”.
El 3 de mayo será el reencuentro de esta Julieta con su público. Ese es el día del debut en vivo de “Limón y sal” en la ciudad de Aguascalientes en México. Acto seguido pasará la frontera y llevará el nuevo material a Estados Unidos y de ahí cruzará el Atlántico para tener España como su primera parada en Europa. Sudamérica quedará en su agenda para el invierno y, como ella lo anticipa, “Chile será el primer país sudamericano donde actuaré”. Se está agendando una fecha en julio.
“Paulina y yo somos dos cosas bien diferentes”
Mientras tanto, de Julieta hemos tenido bastante en los canales de videoclips gracias al architocado tema “Nada fue un error”, en el que se la ve junto a su amigo y colaborador en este disco, Coty Sorokin, y su compatriota Paulina Rubio, con la que claramente no tiene “ninguna onda”.
“Artísticamente no tenemos nada que ver Paulina y yo. Fuera del escenario ni siquiera compartimos manera o formas de pensar. Pasó que nos encontramos en un solo punto en común que es Coty, quien ha trabajado con ambas. Como verás, Paulina y yo somos dos cosas bien diferentes”.
- En el Festival de Viña de 2005 mientras a ella le criticaban la falta de voz, a ti te alababan tu capacidad creativa, pero criticaban la simpleza de tu puesta en escena. ¿Compartes esas críticas?
- Absolutamente, sé que es un tema en mi carrera, que lo mío no es el show, pero lo asumí de la siguiente manera. Así como Paulina puede armar espectáculos tipo Disneylandia, con muchas luces y cuetes, yo soy una artista a la que le gusta simplemente tocar y eso es lo que hago. No me pidan otra cosa.
- ¿Qué cabe esperar de tu gira entonces?
- Mi show son mis cinco músicos y yo tocando. En este momento de mi carrera sólo aspiro a que la gente me perciba como compositora, que es lo que siempre he querido ser. Me gusta componer canciones que tengan sentido y que le hagan sentido a la gente. No quiero que me vean como un concepto, sino como una persona que a través de la música puede expresar lo que le pasa también a otros.
Es una compositora a la que de a poco le ha ido seduciendo la idea de trabajar con otros, aunque no se le dé fácil. “En este disco me siento más acompañada y lo conseguí luego de entender que la colaboración era necesaria y aprendí a disfrutarla”.
“Soy norteña y por lo mismo muy directa para decir las cosas”
- ¿Eso habla de que eres una compositora muy celosa?
- Lentamente me he sacado esa cosa celosa de “no se metan con mis canciones”, que es algo que se da mucho en nuestro medio. Yo le tenía miedo a que me tocaran mis canciones, que opinaran sobre ellas, que alguien propusiera cambiarlas. Pero las he ido soltando y estoy aprendiendo. El proceso de oficiar de productora de tus discos te permite ver las cosas con mejor óptica.
- ¿Y también tener más poder?
- Sí, en cierta forma, pero yo no creo en ese productor musical clásico que impone sus criterios. Lo mío es trabajar desde lo intuitivo y desde ahí ver qué pasa.
- ¿Y cómo se te da el imponer criterios o dar órdenes?
- Sé que hay gente que me ve como una mujer frágil, delicada, pero nada más lejos de la realidad. Soy norteña (de Tijuana) y por lo mismo muy directa para decir las cosas. En términos creativos soy medio insegura, por eso es fundamental rodearme de gente en la que confío. Soy muy necia además, por eso cuando una sugerencia no me gusta, jodo y jodo hasta que consigo que trabajen en la dirección que yo quiero.
En “Limón y sal” hay un par de nombres conocidos en Chile en los que confió y a quienes convocó al estudio. En los créditos aparece la músico chilena y líder de Makiza, Anita Tijoux, quien aportó su rapeo en la canción “Es para mí”. También participan el argentino Dante Spinetta, invitado en el tema “Primer día”; Coty Sorokin, autor de “Nada fue un error”, comparte créditos en tres canciones, y Cachorro López es co-productor. “Estoy feliz de este desahogo creativo, de haberme rodeado de gente a la que estimo. ¿Cuántos pueden darse ese lujo al momento de trabajar?”.
Los Tres: “Será muy bueno verlos otra vez en los escenarios”
Sobre su próximo viaje a Chile, y la decisión de iniciar aquí su gira sudamericana, justifica este punto de partida desde los afectos.
“Es que Chile es de los lugares donde mejor me han tratado como artista. Es como tener una historia con un lugar, allá me siento como en mi casa”. Un hogar al que llegó de la mano de quien fue su marido, el vocalista de Los Tres, Alvaro Henríquez, por lo mismo la reunión del grupo chileno fue una noticia que ella se tomó con alegría. “Me parece increíble que vuelvan, son un gran grupo, tienen una química irrepetible. Será muy bueno verlos otra vez en los escenarios y que ocupen el espacio que siempre les estuvo esperando”.
Marcela Soto O.
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